Si de algo debe estar orgulloso el deporte español no es de tener el mejor jugador de fútbol, de básquet o de tenis, sino del golf. Concretamente, por una persona que pasará a la historia, no solo en nuestro país, sino en el mundo entero. Esa persona tiene un nombre, y es Severiano Ballesteros. Un prodigio que hacía arte de magia en el campo de batalla.

Severiano Ballesteros, un gran golfista

Severiano Ballesteros no era un golfista cualquiera. Fue un ángel que bajó de los cielos para dar una lección a toda la humanidad. Nos enseñó que el deporte es mucho más que una simple competición donde varios contrincantes se enfrentan para ser el mejor. Mostró al mundo entero otra cara de la moneda: que la auténtica esencia del deporte no son los trofeos sino la entrega. Severiano Ballesteros no era un deportista cualquiera, y su innovación cambiaría la filosofía para siempre.

 

Severiano Ballesteros no era un deportista cualquiera

Y precisamente es lo que consiguió Seve Ballesteros. La elegancia de su swing, aquellos golpes que quitaron el hipo a miles de espectadores, y las lecciones de maestría que enseñó a sus rivales demuestran la entrega, la pasión, la lucha y el amor por un deporte que se lleva dentro del corazón.

Muchos han intentado imitarlo, pero es imposible. Severiano Ballesteros es cosecha única. La rama que nació en su día nunca volverá a brotar. Podrá tener réplicas, pero jamás con la misma esencia.

Nunca más habrá un Severiano Ballesteros. Ni esa sonrisa que denotaba su seguridad incandescente. Ni tampoco esa mirada penetrante que reflejaba su poder. Nunca más habrá esos momentos donde todo parecía perdido y conseguía meter la bola en el hoyo. Ni tampoco se volverá a ver la emoción del público, cuando cada golpe era un aplauso garantizado. Simplemente fue él, simplemente fue Severiano Ballesteros.

Biografía de Severiano Ballesteros

El artículo de hoy está enfocado a detallar los mejores momentos de Severiano Ballesteros. Pero antes sería preciso conocer su biografía, para entender el porqué de todo. La vida de este deportista y los motivos por los que el golf le llevó al estrellato.

Severiano Ballesteros nació el 9 de Abril del año 1957 en Pedreña, Cantabria. Uno de los rincones de España y  del mundo entero con más jugadores de golf.

Enseñó al mundo entero la entrega, la pasión, la lucha y el amor por un deporte que se lleva dentro del corazón.

En realidad, su destino ya estaba marcado. El camino ya estaba hecho para que él, cuando quisiera, empezara a caminar. Su padre fue greenkeeper y caddy en el Real Golf de Pedreña. Y su tío, Ramón Sota, uno de los golfistas más reconocidos de Europa de los años 50 fue quien aportó las enseñanzas a un joven Seve que ni siquiera había empezado a jugar al golf.

Pero no sólo su tío y su padre estaban involucrados en el mundo del golf. Sus hermanos Baldomero, Vicente y Manuel eran golfistas profesionales, y la evidencia se presentó por si sola. Solo faltaba él para que la familia al completo interactuara en los campos de golf. Finalmente lo hizo, y de qué manera.

Los inicios no fueron fáciles

Aunque Severiano Ballesteros hacía magia en los campos de golf, antes de ser profesional tuvo que superar muchas dificultades. Su hermano Manuel le regaló un hierro 3 adaptado minuciosamente a su estatura. Sólo podía jugar a escondidas, en el propio campo del Real Golf de Pedreña en las noches de luna llena. También en la playa, que hacía más difícil su aprendizaje.

Pese a las dificultades, su talento natural destacó en su educación como golfista. Fruto de ello, con tan solo 13 años ya realizaba vueltas enteras con 60 golpes. Todo un récord teniendo en cuenta que su camino no fue llano. Quizás fue eso lo que determinó su maestría. En realidad, no se sabe; es toda una incógnita. Pero es evidente que su trayectoria más obstáculos que la de otros golfistas de élite.

La decisión que cambió el rumbo de su vida

Cuando Severiano Ballesteros era amateur y practicaba bajo la luz de la luna en el Real Golf de Pedreña, ya había descubierto su pasión por este deporte. Lo veía como algo imposible. Teniendo en cuenta la calidad de muchos golfistas del momento, se veía incapaz de igualarlos.

Un día, después de ver a Gary Player en la inauguración de la Manga Club, ubicado en la Comunidad de Murcia, tomó una de las decisiones más importantes de su vida: ser golfista profesional.

Lo que presenció le hizo despertar una llama renovada en su interior. Lleno de fuerza y más pasión que nunca, deseaba intensamente participar en la cancha y demostrar su calidad al mundo entero enfrentándose a auténticos monstruos del golf.

 Finalmente decidió ser golfista el 22 de Marzo del año 1974, a la edad de 17 años. Y fue entonces cuando el mago de Severiano Ballesteros cambió el rumbo del deporte y de su filosofía en general.

Dicen que en cada época hay un golfista que marca la diferencia. Y en este caso fue la historia entera.

La retirada de Seve Ballesteros

En su glorioso paso por todos los campos de golf donde jugó, tenía una lacra de la que nunca pudo deshacerse: las lesiones. Y, tras 33 años de actividad como golfista profesional, el 16 de julio del año 2007 hizo un comunicado en Carnoustie: el de su retirada.

Pero no eligió un lugar cualquiera, sino el sitio donde empezó su emprendimiento en el mundo del golf. Concretamente, en el Open Británico. Su decisión no fue nada fácil, ya que su vida era este deporte. Pero ese día tenía que llegar tarde o temprano.

Fallecimiento de Severiano Ballesteros

Los ángeles tienen que volver a su lugar de origen. Su aportación a la humanidad ya estaba hecha, y solo faltaba ver si el hombre interiorizaba esas enseñanzas. Es lo que pasó precisamente con Severiano Ballesteros: el mundo de los cielos nos arrebató a nuestro mesías el 7 de mayo del año 2011, debido al cáncer.Severiano Ballesteros conseguía emoción en el público donde cada golpe era un aplauso garantizado.

 

Severiano Ballesteros conseguía emocionar al público. Cada golpe era un aplauso garantizado.

Nunca más podremos presenciar esos momentos únicos que protagonizaba Severiano Ballesteros. Quedarán como un recuerdo en nuestros corazones, y brotará en nuestros pensamientos siempre que queramos.

Trofeos de Severiano Ballesteros

Pensar que Seve hacía magia en los campos de golf no era una utopía. Eran hechos reales. Y prueba de ello fueron los trofeos que ganó en su trayectoria como golfista profesional.

De hecho, Seve Ballesteros es el golfista reconocido con más trofeos de la historia, como por ejemplo, sus cuatro Ryder Cups.  Como capitán del equipo europeo y como jugador, dos chaquetas verdes, tres jarras de plata, cinco mundiales Match Play, dos copas del mundo, y ochenta y siete victorias consecutivas como jugador en Asia, África, Europa, Oceanía y América.

También obtuvo además campeonatos como la de Cataluña, Tenerife, España absoluta y premio al mejor promedio en golpes.

La calidad de Severiano Ballesteros se reflejó en todos sus trofeos y torneos, aplastando sin piedad a muchos rivales con suma facilidad.

Momentos inéditos de Seve Ballesteros

Seve Ballesteros no solo destacó por los trofeos que ganó en su trayectoria profesional. También lo hizo en cada una de sus partidas, sin importar si participaba con el equipo europeo o de manera individual.

Simplemente hacía magia. Daba vida a lo que parecía inexistente. Realizaba partidas con golpes memorables, aportaba momentos de puro placer.

Y no es de extrañar. Ha realizado golpes que literalmente han dejado sin aliento a muchos espectadores y a sus rivales. Teniéndolo todo en contra, se llevaba la victoria.

Y aquí debemos pararnos a recordar algunos de aquellos momentos donde la humanidad vio la divinidad ante sus ojos.

Open Británico del año 1979

Hacía poco tiempo que Seve Ballesteros era jugador profesional. Participó en el Open Británico en el campo Royal Litham & ST. Annés en el año 1979. El español tenía dos golpes de ventaja y todo parecía ganado, pero la mala suerte le acompañó y la bola se dirigió al estacionamiento. Su misión era dirigir la bola al hoyo 16. Pero se había alejado mucho del sitio y todo indicaba que iba a perder.

Por otra parte, su rival se relajó. Pensó que tenía la batalla ganada: con menos de dos golpes tenía la victoria asegurada. Tanto el público como los medios de comunicación daban por sentado que la derrota de Severiano Ballesteros era un hecho. Muchos llegaron a sorprenderse incluso por ese garrafal error que había cometido el mejor jugador español de todos los tiempos.

Pero Seve siempre demostró que no era un jugador común. Tenía un aura especial que le brindaba la oportunidad de hacer arte de magia cuando la situación lo requería.

Y así fue. Cuando todo parecía perdido, sacó su genialidad en el campo de batalla. Fue uno de esos momentos donde demostró al mundo entero su verdadero espíritu. Hay cosas que solo pueden hacer los seres celestiales.

Sorprendió a todo el mundo al pedir que movieran un automóvil que había en el campo, para que ningún obstáculo que impidiera su genialidad.

Movido el automóvil, lanzó con seguridad la bola hacia el hoyo 16 posándola a tan solo cinco metros. El desenlace no fue otro que una impresionante victoria.

Seguramente, su rival pensó que no se había enfrentado a un humano, sino a un ser de otro mundo.

La estrategia perfecta de José María Olazábal y Severiano Ballesteros

Seve Ballesteros no sólo protagonizó momentos inéditos de forma individual. También lo hizo en equipo. Uno de ellos fue con el español José María Olazábal en el campeonato de Ocean Course de Kiawah Island del año 1991.

Severiano Ballesteros hizo unos de los errores más graves de su trayectoria como golfista. El golpe se tenía que dirigir hacia el hoyo 2, pero cayó marisma abajo, dando toda la ventaja al equipo estadounidense: los españoles se quedaron a cinco golpes, y los rivales a dos.

José María Olazábal se preocupó de la situación. Tuvo una idea. Se dirigió a Severiano Ballesteros para indicarle que lo mejor sería centrarse en el hoyo 3. Por otra parte, Seve le dijo lo contrario. Había que arriesgarse: había posibilidades de que los estadounidenses cometieran un error, como mandar la bola al agua, y que ellos recuperaran la ventaja.

Olazábal, sabedor del arte que llevaba dentro Seve prefirió seguir sus directrices y probar suerte, aunque dio ese hoyo por perdido. No obstante, el desenlace fue muy distinto. Ganaron la batalla y, además, proporcionaron el único punto de la mañana a los europeos.

También tuvo golpes para recordar como en el Ryder Cup del año 1983, donde dio a la madera 3 desde el Bunker de calle en 18. De hecho, fue ese fue catalogado como el mejor golpe de todos los tiempos jamás visto en un campo de golf.

Tampoco hay que olvidar aquel campeonato que se realizó en el Open British que se jugó en el campo de St. Andrews, donde hizo un putt que cambió el rumbo del golf para siempre. De hecho, a él también le influiría, ya que, posteriormente, las imágenes que se captaron, se convirtieron en el logotipo de su marca, tanto de jugador como de todos sus demás proyectos.

Es indudable que Severiano Ballesteros fue todo un prodigio. El deporte español tiene mucho que agradecerle a este célebre personaje, ya que se demostró que España es un país con calidad y excelencia en sus deportistas, y este golfista tan épico se salió de la norma y puso a nuestro país en un pedestal.

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